Nuestros antepasados los celtas
"LOS CELTAS no escribieron su historia porque se lo prohibieron los druidas, que eran sus sacerdotes-brujos. Por eso lo que conocemos de ellos nos ha llegado a través de escritores griegos, romanos y de otras nacionalidades."
Casco de estos guerreros
"En sus orígenes, los celtas no fueron afectados por la cultura griega, ni por la romana.
Esto hizo que se les introdujera entre los cuatro pueblos bárbaros o 'los otros' que ocupaban una parte de Europa: en el extremo occidental se encontraban los íberos; en las llanuras del Norte, los germanos; en las estepas del Este, los escitas;
Y EN TODAS PARTES, YA QUE NO DEJABAN DE EMIGRAR DE UN LUGAR A OTRO (cuando no formaban breves asentamientos), LOS CELTAS"

Caldero celta
"en el curso de la llamada segunda Edad de Hierro ( a partir del 475 a.C.) comenzaron a ocupar grandes territorios de Galia, Bohemia, Gran Bretaña, Irlanda, Italia del Norte, la zona del Danubio medio, España y Portugal. ...no dudaron en mezclarse con los Íberos..."
"También saquearon parte de Grecia y, finalmente, marcharon a fundar, en Asia Menor, el reino de Galacia."
Escudo celta
"La realidad exterior de los celtas
los presenta como formadores de sólidas tribus o emigrantes,
cuando no como unos feroces conquistadores, ya que en muchas
ocasiones sólo les movía el deseo de obtener el botín.

Su metalurgia
En efecto, FUERON GUERREROS, VIAJANTES Y MARINOS, LO QUE NO IMPIDIÓ QUE CREASEN UN ARTE MUY SUPERIOR AL DE LOS PUEBLOS CON LOS QUE SE MEZCLARON, A LA VEZ QUE MOLDEABAN UNA LITERATURA ÉPICA, QUE HA SIDO CONSIDERADA LA PRIMERA DE LAS CONOCIDAS EN EUROPA EN LENGUA POPULAR.
EN SU CONJUNTO, LA CULTURA CELTA OCUPA UN LUGAR MUY DESTACADO DENTRO DE LO MÁS POSITIVO DE LA HISTORIA UNIVERSAL"
El monumento más publicitado
"historias sobre paisajes rodeados
de brumas, húmedos, verdes y en los que moran unos seres altos, rubios,
fuertes y hermosos, los cuales tienen la costumbre de levantar grandes
monumentos de piedra, y viven en tribus, formadas con decenas de chozas
redondeadas, que cubren con circulares barreras defensivas..."
Castro de Troña (Ponteareas)
En el siglo IV a.C.,cuando los celtas empezaron a atacar los territorios griegos y romanos, a todo lo anterior se añadió el mito del heroísmo, la estrategia y la habilidad. Tres cualidades muy comunes en un pueblo, o en un conjunto de tribus, que por su condición de emigrantes permanentes se habían convertido en unos guerreros bien entrenados y, sobre todo, que no le temían a la muerte, al creer en la reencarnación."

Castro (construcción fortificada) en Galicia ¿antecesores de los castillos medievales?
Fte:
Los celtas ( libro de Manuel Yañez Solana )
Allí jamás nada es mío y tuyo,
blancos son los dientes y oscuras las cejas,
un goce los atavíos de nuestras gentes,
cada mejilla ofrece el color del frutal.
Es púrpura la superficie de cada llanura,
soberbia la belleza de los huevos de mirlos;
aunque la Llanura de Fál sea suave de ver,
resulta desolada si has conocido Magh Már (1).
Por buena que creas la cerveza de Irlanda,
mejor te parecerá la cerveza de Tir Már (2).
Una tierra maravillosa es ésta de que hablo,
en ella la juventud no da paso a la vejez.
Dulces ríos cálidos fluyen por la tierra,
hidromiel o vino puedes siempre elegir,
bellas gentes sin defectos te acompañan,
concebirás sin pecado y sin lujuria.
1- "Gran Llanura" 2- "Gran Tierra"
(Poema anónimo irlandés)

Palloza celta (Santa Tegra, Galicia)
" Territorios dominados por el terror eran abatidos por el acero del
celta, que no dejaba de vociferar su triunfo. Las gentes huían al campo
para salvar sus vidas. Hasta que las inmensas huestes, que cubrían
kilómetros de tierra con sus masas agitadas de caballería e infantería
gritaron: "¡A Roma! " Una empresa que les resultó muy sencilla, debido a
que se enfrentaron a unos ejércitos faltos de valor. El simple hecho de
cruzar las armas con tan feroz enemigo, ya provocó la desbandada de los
oficiales y de los soldados, acaso porque estaban seguros de que no
serían perseguidos.
Los celtas ni siquiera tuvieron que derribar las puertas de la ciudad,
debido a que les fueron abiertas para que entraran llenos de asombro.
Como acostumbraban los conquistadores, todos ellos cabalgaron por las
calles, sin dejar de destruir, de saquear y de asustar a las mujeres, a
los ancianos y a los niños. Los gritos de triunfo se generalizaron,
mezclándose con los alaridos de las víctimas. Pronto sobre todo aquello
se escuchó el crepitar de las llamas, al que siguió el estrépito de los
edificios que se derrumbaban..."
(Historiador romano Livio)
Combaten con la desesperación del jabalí mal herido, que aún teniendo el
cuerpo cubierto de saetas sigue buscando a su enemigo. Pero llegan a
más, pues si se les ha clavado una lanza, que a otros les hubiera
forzado a permanecer en el suelo aullando de dolor, ellos la arrancan de
su cuerpo, y con la misma arremeten contra sus rivales. Ni las hachas,
ni las espadas, ni el fuego, los fuerzan a retroceder. La ciega cólera
jamás les abandona si todavía les quedan fuerzas. Los he visto
incorporarse en la agonía, intentar seguir peleando y, luego, morir de
pie...
(Historiador Pausanias)

Otros artículos de su manufactura
¿Y qué podría contar de la caballería celta? Mientras uno de ellos lucha
furiosamente, lleva a su lado dos jinetes que no lo hacen, pues su
misión es la de esquivar las armas enemigas, con la única intención de
reponer el caballo del principal, en el caso de que fuese muerto, o de
reemplazar al guerrero, de ser éste abatido. Pero es que el tercero, o
el segundo de los "ayudantes" , se cuida de llevarse al herido. Este
tipo de hermanamiento consigue que la caballería celta sea la mejor del
mundo. Cuando el ejército enemigo ha quedado diezmado, ellos siguen
manteniendo casi los mismos efectivos...
Henri Hubert
"Los celtas desde al época de la Tène" 
"Antes de marcharse de Roma, los celtas obligaron a que se pagara un
rescate en oro. Como a la hora de pesarlo, utilizaron su propio sistema
de medidas, el magistrado romano intentó decir que se iba a entregar una
mayor cantidad de lo acordado, debido a la diferencia existente entre
las balanzas celtas y las romanas. Entonces el jefe de los vencedores
arrojó su espada sobre uno de los platillos de la balanza y gritó lleno
de cólera:
-¡Esto lo equilibra todo!
Los romanos comprendieron el mensaje y, a pesar de sentirse muy
humillados, entregaron más de lo pactado anteriormente. En realidad no
quedó oro en la ciudad, porque los celtas se llevaron hasta la última
moneda y los adornos más minúsculos realizados con este metal precioso."
Fte: Los celtas (
libro de Manuel Yañez Solana )
